Casi sin tiempo, primero, de venir a la compu, o si venía, las condiciones climáticas impedían que anduviera bien. Eso me genero una paz y un disfrute de la realidad que recién hoy, pensando en venir a conectarme, me doy cuenta de que tiene que ver con ésto. Bueno, no con ésto el blog precisamente, si no con internet, con facebook, con la locura que implica sentarse con un objetivo en mente, o dos o tres bien puntuales, y empezar a tener que responder ocho mails, seis mensajes privados, en el medio comentar las fotos del cumple de la hijita de tu amiga, al que no pudiste ir, pasar una receta que te piden, agradecer otra que te dieron, anotarte en quince sorteos que sabes que no vas a ganar pero bue, a likear fan pages se ha dicho; leer esas entradas de esos blogs que no te querés perder, además, obvio, comentarles, dejarles mensajes, saludos, porque la verdad es que las de acá son otras amigas también, y si pasa el tiempo y no nos vemos/saludamos, nos extrañamos sinceramente. En fín, locura absoluta que por un lado comunica y te hace sentir re cerca de los que están lejos, y muchas veces pasar momentos buenísimos de esos en el chat de "esperá que pongo la pava para el mate y la seguimos", pero por el otro compruebo que consume la energía de una manera tremenda. Internet, facebook, son una avalancha imparable. Un tren bala que avanza a excesiva velocidad y no para nunca. Y genera la sensación de que si no te subiste en tu estación te perdiste de todo, lo cual, creanme, ES MENTIRA!
Otra cosa que observé estos días de fin de año lectivo y sus consecuencias es lo mal (MAL!!!!) visto que queda estar relajada. Es casi indispensable que cuando te juntás con un grupito de amigas/madres/conocidas en la puerta del cole, a la salida del acto o en la verduleria, el saludo incluya las frases "estoy a mil" "agotada" "cansada" " no doy más" "no me alcanza el tiempo" " no llego". Si decís que trabajas mucho, que tejes sin parar y además limpiás tu casa y la ordenás y estudiás con tus hijas, y estás con el cierre de la revista, y preparando un showroom, y desyuyando y sembrando una huerta de cientocincuenta metros cuadrados, y amasando y repulgando once docenas de empanadas para un evento, y que no tenés ni mucama ni jardinero hace muchos años, pero que está todo en orden y que vos estás tranquila, y que no, justo ahora no te duelen las cervicales y si, me junto también con amigas a tomar mate y charlar bajo la sombra del árbol....se hace silencio y te miran fijo y mal! Y bueno. Entonces aprendí que mejor no digo nada. O trato de explicar que no sé que me pasó este fin de año, pero que me propuse saber decir que no a cosas. Aunque fueran cosas lindas, cosas que me moría por hacer, o cosas supuestamente importantes. Ya con eso algo cambió. Y mi percepción es otra. Hago lo mismo que me había propuesto hacer, pero lo hago tranquila en vez de histérica. Y a mi y a mi familia eso nos sirve. Y lo agradezco.
Les deseo unos días de diciembre tranquilos a todos y a todas.
(No. Todavía no armamos ningún arbolito. Estos días, supongo....)
[Clara no para de hacer pulseras]
[Él volvió a hacer sus caballitos hamaca para vender, lo cual me hace muy feliz porque son buenísimos! Interesados contactar por mail.]
[Nuestro río con agua después de una tormenta]
[Pausas en el trabajo]
[Ovillando...]
[Frases al paso en hojas antiguas de biblioratos...]
[Ovillos]
[Empanadas vegetarianas con masa integral que amasó él]
[Agarraderas arcoiris]
[Bienvenidas en mi pizarrón]
[Recibimiento para días de calor; limonada casera, damascos, pasas y mate!]
[Los pizarrones que está haciendo él, lindísimos para cualquier rincón de la casa! Consultas por mail]
[Preparando los carteles]